La alimentación consciente comienza en la mesa de casa

Llevar una alimentación consciente y saludable es algo que se aprende cuando aun estamos en el útero de nuestras madres. Luego, cuando llegamos al mundo, y nos sentamos a ver comer a los mayores, se refuerza esta idea. Desde que somos niños vemos patrones de alimentación y los reproducimos durante toda la vida. Lo mismo pasa si esos patrones son de una alimentación «poco saludable». No es que se deba culpar a los padres de todas esas personas que hoy se alimentan de una forma insana, o prefieren los procesados antes que las frutas y los vegetales. Pero en estos tiempos en que la moda de la vida saludable está en auge, quizás es la oportunidad de informarse y comenzar a predicar con el ejemplo.

El ritual de comer en manada

UNa familia cocinan todo juntos

Todo comienza por sentarse en la mesa a compartir la comida. Es el momento en el que se activa un ritual ancestral de nuestra especie: comer en manada. Aquí es donde mejor se transmiten las costumbres nutricionales: las buenas y las malas. Como en este artículo donde se habla de cuan positivo es que la familia se siente a la mesa a comer y que las recetas sean saludables y elaboradas con ingredientes caseros. Y no se trata solamente de lo que se transmite de padres a hijos. Invitar a unos amigos a cenar, o la familia, también es una oportunidad de transmitir la cultura de la buena alimentación.

Este momento tan importante de servir los alimentos cocinados sobre la mesa es como una clase práctica donde todo los presentes aprenden algo. Probar un ingrediente elaborado de formas diferente puede romper la barrera de «a mi no me gusta esa verdura», o «no me gusta nada hecho con…». Y claro, esto suele pasar con alimentos beneficiosos como frutas, verduras y hortalizas. Son pocas las personas que al sentarse a la mesa dicen «no como nada que contenga grasas saturadas», o «si está hecho con procesados prefiero pasar». La explicación a esto es fácil, desde hace varias décadas se ha simplificado la alimentación gracias a las recetas pre-eleaboradas o los ingredientes ultraprocesados.

Comer sano conlleva esfuerzo

Una mujer tiene sobre la mesa todos los ingredientes de una dieta saludable

La alimentación consciente es aquella cuyo principio es saber que es lo que se está comiendo. Especialmente, buscar su origen natural y biológico (tanto como sea posible). La única pega que se le puede poner es que se necesita ser un poco cocinillas para elaborar diferentes recetas o aportar la suficiente variedad como para que no resulte aburrido. En el día a día de muchas familias esto se puede hacer difícil. Primero, porque hay que tener tiempo para cocinar ( te guste o no hacerlo). En segundo lugar, se precisa algo de imaginación para aportar variedad en las combinaciones de alimentos. Y por último, es muy importante tener acceso a mercados locales donde comprar carnes, pescados, verduras, frutas y hortalizas.

Hay que tener presente que los niños desde que comienzan a comer alimentos sólidos están registrando sabores y texturas. Se sientan a la mesa y reproducen los hábitos de sus progenitores. Todos aquellos alimentos que se les introduzcan desde pequeños, serán más fáciles de que le gusten de mayores. Lo mismo pasa con aquellos alimentos que no les agradan mucho. Si se identifican cuando aun tienen poca edad, se les puede trabajar psicológicamente para que los experimenten en diferentes elaboraciones hasta que comiencen a gustar de ellos. Los no tan niños también pueden aprender a comer cosas nuevas cuando se sientan a la mesa en una cena de amigos o familia.

Hay alternativas para comer saludable en casa

Una persona abre un tupper en casa para comer mientras teletrabaja

Una técnica que siempre recomendamos para facilitar la alimentación consciente y saludable en casa es cocinar por lotes. También conocido como batch cooking. Tal y como hacen las madres cocinillas cuando sus hijos se van a vivir fuera, que les preparan tuppers con comida para todo el mes. Se puede preparar en un día la comida de toda la semana, o al menos la mayor parte de ella. Asegurando así que no se come nada procesado ni hecho mal y con prisas. Como alternativa también están los servicios de tuppers a domicilio, que envían la comida para toda la semana. Estos dan la facilidad de con un par de clics obtener recetas variadas para poner en la mesa sin preocuparse por el tiempo de cocinar o salir a comprar los ingredientes.